Dolor Venoso: más que nunca es un tópico de investigación

15 de Octubre de 2015

El Dr. Bo Eklöf, MD, PhD, Profesor Emérito del Departamento de Cirugía de la Universidad de Hawaii, EE.UU.; Profesor Emérito Clínico en la Universidad de Lund, Suecia, en su trabajo “Dolor Venoso: más que nunca es un tópico de investigación” (Venous pain: more than ever a topic of research) aborda los desafíos clínicos que presenta actualmente a enfermedad venosa.

De acuerdo con el documento de consenso VEIN TERM (VEIN-TERM transatlantic interdisciplinary consensus document. J Vasc Surg. 2009;49:498-501), los síntomas venosos son las molestias relacionadas con la enfermedad venosa, que pueden incluir hormigueo, dolor, ardor, calambres musculares, hinchazón, sensación de latidos o pesadez, picazón en la piel, piernas inquietas y cansancio y/o fatiga de las piernas. Aunque no es patognomónico, estos síntomas pueden ser indicativos de trastornos venosos crónicos, sobre todo si se ven agravados por el calor o la dependencia, y  que empeoran con el transcurso del día, y aliviados con la ayuda de un reposapiés y / o elevación.

En varios estudios epidemiológicos, hasta el 75% de los adultos se quejan de síntomas venosos, y en el de todo el mundo el Programa de Consulta Venosa, (Vein  Consult Program), que incluye a casi 100 000 personas, ha detectado que síntomas venosos se perciben de manera similar en todas las regiones encuestadas, con dolor reportado en 60% a 77% de los casos.

Existe una correlación significativa entre el dolor / síntomas venosos y empeoramiento de los síntomas del trastorno venoso crónico, con una influencia significativa en la calidad de vida (CdV). Un grupo particular de pacientes se quejan de los síntomas, pero no presentan signos clínicos o reflujo venoso (de acuerdo con la clasificación de clase, clínica, etiológica, anatómica, fisiológica [CEAP]).

Se encontró que estos pacientes representan aproximadamente el 15% de todos los pacientes en varios estudios. La queja más común en los trastornos venosos crónicos es el dolor de piernas, que puede ser difícil de entender porque su intensidad no se correlaciona con la gravedad de la enfermedad venosa, y los pacientes a veces se quejan de síntomas sin signos. Una concepción errónea de dolor venoso está muy extendida en el mundo médico y con frecuencia provoca malentendidos en las relaciones con los pacientes.

En sus conclusiones, el Dr. Bo Eklöf sostiene que  el gatillante es probablemente la hipertensión venosa, y posiblemente capilar, provocada por una interacción entre los leucocitos y el endotelio venoso, lo que resulta en la síntesis y liberación de mediadores que modulan el dolor través de la activación de nociceptores  proinflamatorios. A pesar del creciente interés en los mecanismos fisiopatológicos de los trastornos venosos crónicos, nuestro conocimiento sigue siendo limitado y se necesita más investigación.

Para leer texto completo de “Venous pain: more than ever a topic of research”, del  Dr. Bo Eklöf, acceda con su RUT o pida registro Aquí.

 

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